Ecos del Fuego
2025
Sobre la pieza
El paisaje respira por primera vez tras el silencio del fuego. El suelo, cubierto de restos calcinados, conserva las cicatrices del incendio, pero en su centro germina una línea verde, un trazo mínimo que marca el umbral entre la devastación y la esperanza. La regeneración nunca es estruendosa: comienza en silencio. La obra es, al mismo tiempo, lamento y promesa.